El pasado día 26 de Agosto, fue uno de esos días un poco extraños que vives. Por un lado triste por ser el funeral de D. Joaquín, un Señor de Laguarta, que le toco vivir fuera de su pueblo, salir, dejando parte de su vida en el lugar. Pero allí donde estaba siempre presente su familia, su pueblo y sus recuerdos como algo muy entrañable. Contradictorio porque por fin estaba en su pueblo. Donde él quería y como quiso.

                                  Sus sobrinos, su hija,  sabiéndolo, han hecho todo lo posible para tenerlo en cuenta en estos momentos. Después de 80 años, de malos recuerdos por los acontecimientos que se produjeron, se ha adecentado la antigua Capilla Villacampa del Cementerio y con sillares de su antigua casa, tiene un lugar allí sobrio, pero noble. Como fue él. Por las mañanas, cuando llegan los primeros rayos por el este, si los mira le llegaran las imágenes de su niñez, de su casa, de su vida...esas que le robaron, pero ahora vuelven. Disfruta Joaquín.

 
 No hace tanto tiempo... Disfrutando de su pueblo y de sus gentes.

Una fiesta de Laguarta con todos sus Hermanos y sobrinos.


Momentos de la vida de Joaquín en Laguarta.


                                  Pero el mejor homenaje, saludo y presente, son las palabras de su hija Marta, que reproducimos. Ella también está impregnada de amor por los recuerdos de su padre. Gracias Marta, estamos aquí en tu pueblo.

                                  Este texto, fue leído al terminar la Misa Funeral.

     “ Laguarta, la tierra que te vio nacer, la que amaste como nadie y a donde siempre quisiste volver.
        Laguarta te brindó, los mejores años de tu niñez y juventud, recuerdos de chiquilladas, aventuras, lecciones en la escuela con los maestros de “ desasnaban” ( como tú decías) y cuyos nombres recordabas hasta hace poco tiempo.
         Creciste en seno de una gran familia unida, trabajaste estos campos que te daban el alimento y la vida, cuidabas de los animales, disfrutabas de las fiestas, lifaras y bailes. De las tardes plácidas en la Era de Casa.
         Eras un hombre de pueblo, de este pueblo. Lo has querido como se quiere, a un padre, o a un hijo, con todo el corazón.
         A tu familia le has transmitido tus innumerables recuerdos, tus vivencias desde chico. Las costumbres de aquí y el amor a las raíces de uno mismo. A pesar de tener que abandonar tu casa, siempre has encontrado el momento de “ subir a Laguarta”. De mirar los rosales, de charrar con los vecinos, de bajar a la fuente a por un trago de agua. Pasear entre cajigos, mirar el cielo estrellado y revivir tus recuerdos, junto al fuego con la familia.
         Aun conociendo cada rincón de esta tierra, seguías buceando en los libros por si se te escapaba algún personaje familiar o alguna historia que poder contar.
          Recordabas con detalle cada pieza de la casa de tu niñez, quien habitaba cada casa del pueblo, el nombre de todos los perros, el primer coche que llegó a tu pueblo…. Todo lo que dejó huella en ti.
          Has vivido 95 años y has formado una pequeña gran familia. Los de tu sangre y los que no la tienen, te han querido. Te hemos querido y respetado. Gracias por ser así.
          Nos regalas  tu luz, para que llene el enorme hueco que dejas en nuestro corazón  y para que mitigue el dolor que produce tu ausencia.
           Sabemos que eres feliz, porque hoy vuelves a Laguarta, tu pueblo, a la tierra que te vio nacer.
           Te dejamos en compañía de la Virgen del Pilar, a la que rezabas cada noche y a la que antaño se veneraba en la Fiesta Mayor de Laguarta, entre Rondas, Pasodobles y Caridad...”




1 Comentarios :

Anónimo dijo...

Precioso D. Joaquín
Mamen

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