La Luz de Laguarta

La Primera Nevada de la temporada en Laguarta

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) nos alertaba que este fin de semana, teníamos aviso rojo por fuertes nevadas en el Pirineo, y eso por tanto, incluía La Guarguera y Laguarta. Calculaban niveles de nieves de 40 centímetros en zonas por encima de 1.200 metros, y que en las cotas situadas entre los 800 y 1.200 las cantidades acumuladas fueran inferiores.  Laguarta a sus 1154 metros, en la Placeta de Jorge acumulaba esta mañana 22cm.




El invierno irrumpía con fuerza este sábado, robándole el paso al otoño, con fuertes rachas de viento, que hoy domingo a "ratos" se han mantenido y que en el alto la sierra, Cancias, seguro, han propiciado alguna ventisca.
 


En la tarde - noche, los primeros copos teñían de blanco los caminos y campos, y reflectaban la luz anaranjada del alumbrado, pareciese que "la nieve ardía". Se escuchaba el silbar del viento, el ritmo brioso de la veleta, y el crepitar de la lumbre. "As chimeneras" de Puyuelo, Campo y Jorge se vislumbraban con "fumo".

Con los datos de la Estación meteorológica de nuestro vecino Pedro, https://meteosabi.es/estaciones-meteorologicas/6/el-tiempo-en-laguarta-huesca podéis tener la foto finish de estas 24 horas de evolución de nieve y aire ... a la espera de lo que nos propicie esta noche y el nuevo día.

 

 


La mañana blanca, con fuerte viento que barrió alguna nube y dio paso al sol. Sol que brillaba sobre un manto blanco y un silencio total. 

 




Estampas navideñas, en el día en que la tradición manda montar el Belén (El Belén lo montarás para la purísima y en la Candelaria lo quitarás). Con las viandas de matanza, buen poncho, buena lumbre e imágenes de postal navideña, aguardaremos a que pase esta "nevadeta" y nos llegue la siguiente.

 



Texto e Imágenes: Carlota Albás.
Datos meteorológicos e imágenes: Pedro Marín


20º Comida de la Matacía

 En la Herrería, como cada diciembre, entre la Constitución y la Purísima, en Laguarta, desde hace 20 años, nos rendimos a los sabores del cerdo, a la labor de la matanza de antaño.

Con el paso de los años, y con matarifes y ayudantes entrando en avanzada juventud, y con las mondongueras ya cansadas de tanto "mondonguear", nos hemos quedado en recordar toda esa ardua tarea y seguir teniendo escusa para preparar una buena lifara, con el cerdo como protagonista.

 

Día de sol que junto con la lumbre nos cobijo de los rigores del frio otoñal, casi de invierno, y a las puertas de las anunciadas nieves.

Dice la cultura popular, que "En Nos Santos, neve nos altos; en San Andrés, neve nos pés", y con el sol de este día de matacía, parecía que la única manera de ver nieve, más allá del 30 de noviembre, sería poner Cañones de Innivición en la Pista Secorún (con muy poco sentido común, eso sí)... Lo dicho, pasado Todos Sano y san Andrés... no pisamos nieve el día 6.



En el menú, degustamos Boliche de Villanua con los santos sacramentos, cocinados a fuego lento y con mimo por María José de Casa Cudillo. De segundo brasas: papada, chorizo, morcilla, ... y a la copiosa comida le siguió la sobremesa con Trenza de Huesca y cafés.


 


Nuestra matacía, y la elaboración del mondongo, recuperaba una esencia, un sentido del compromiso de la familia y también de la amistad, ya que vecinos y parientes, se ayudaban desde siempre, mutuamente en esta laboriosa tarea, a la vez que compartían copiosas comidas cuya materia prima, no podía ser otra que el cerdo.  En el año 2004 y de la mano de Miguel Allue, entonces nuestro alcalde pedáneo, se recuperó la matacía como un acto social, motivo de fiesta y reunión para los serrallapuertas, nunca quiso ser un acto turístico, sino un motivo de encuentro y unión en el pueblo, que 20 años después, seguimos queriendo mantener.

El padre Iván nos acompañó, y con él hicimos planes, rememoramos historia del valle, del Reino de Aragón, y traspasamos fronteras más allá del Vaticano... todo entre risas, recuerdos y ganas de más. Bendición y brindis por los que estuvimos, por los que faltaron y por todos aquellos que brindaban desde los rayos de sol de L'Obico.


Levantaba el viento, cuando se levanto la sobremesa, la partida, la tertulia, y nos daba tiempo a pasear y ver ponerse el sol a las mozas de Justa y Jorge, que quedaban como guardianas del lugar.

Texto e imágenes: Carlota Albás.