Una jota en la Guarguera
Canté por si me escuchaban
y el eco me contestó
ya no hay nadie en estas tierras

Laguarta, paraiso en la sierra, ubicado en el eje transversal del río Gallego, en la Guarguera que como canta la Jota constituye el valle más abandonado de la Comarca del Serrablo huele a pino y a resina y su paisaje con la sierra Gabardon al Norte, Collado Serrablo al Sur y su sierra que corona junto a Albella se torna a sus 1.154 metros de altura explendido y grandioso.

La Carretera, por donde antaño circulaba el Coche la Ribereña, con una línea regular Sabiñánigo – Campodarve, y por la que circularon camiones llenos de madera picada en los montes, parte el casco urbano en dos: uno al pie del asfalto y otro sobre la ladera, acomodándose los edificios a las terrazas naturales, caprichosamente escalonadas. El desnivel entre la parte alta y la baja del pueblo es de unos 30 metros, por lo que llega a los 1184 metros en su mayor cota

El lugar fue sobrecudilla de Ainsa y vereda y corregimiento de Jaca. Su independecia municipal duró tan solo una década, de 1834 a 1845, en que se unió a Secorún. Sin embargo, en 1950-1960 sustituyo a esta localidad como cabecera municipal. Sin embargo, la compra por parte de Patrimonio Forestal, de los pueblos vecinos, termino con lo que parecía una época de esplendor. El 1 de enero de 1964, Casa Jorge cerraba sus puertas, y así, año en año, de poco a poco, las casas fueron cerrando sus puertas marchando sus moradores a las ciudades industriales: Zaragoza, Huesca, Sabiñánigo... En 1971 se cerró la escuela, ahora es el centro social del pueblo reformado y reinaugurado el pasado 07/08/2004 por D. Carlos Iglesias alcalde de Sabiñanigo, Entre 1970 y 1980 se decidió la incorporación al citado ayuntamiento, junto con las aldeas de Alastrue, Vivan, Binueste, Cañardo y Miz y los lugares de Abellada, Aineto, Azpe, Bara, Bentue de Nocito, Ceresola, Gillue, Ibirque, Matidero, Torrólluela del Obico, Torruéllola de la Plana y Used.

La evolución de la población, tal y como se recoge en los registros puede resumirse en: 1488, 6 fuegos, 1495 10 fuegos, 1543 10 fuegos, 1609-1610 6 fuegos, 1646 6 vecinos, 1713 8 vecinos, 1717 5 vecinos, 1722 5 vecinos, 1787 5 vecinos, 1797 16 vecinos, 1857 110 habitantes. MADOZ “7casas, 5 vecinos, 31 almas. 1970-1980 despobladoMadoz contó 7 casas, 5 vecinos y 31 almas, y en el censo de 1857 el lugar figuraba ya con 110 habitantes, y así encaró el siglo XX. Nada hacía presagiar que el despoblamiento total se produciría entre 1970 y 1980.

Entrando el siglo XXI, volvió a resurgir revitalizándose con la vuelta a casa de varios de sus antiguos vecinos. En la actualidad 9 somos los “serrallapuertas” censados.

Desde principios de los 80, cada primer sábado de agosto, Laguarta celebra su Fiesta en honor a San Salvador: Misa, caridad, comida y guiñote... Como algún ciego contó, en conocido Romance en las pasadas fiestas del año 2006:


"Si en el arte del güiñote

con gracia no te manejas

ya pues hacerte cerracote...

u lo que sea"



Queda de manifiesto la importancia e influencia que en el pasado tuvo la familia Villacampa, cuyo palacete del siglo XVI y XVII se mantiene en pie, a medias rehabilitado por la escuela taller de Sabiñánigo, con sus tres cuerpos adaptados a la pendiente, escalonados, con sugerente paso abovedado en el central.

Es este un señorial edificio, cuya parte más antigua data del 1542 y se haya encaramada en las rocas, se compone de tres torres-bloques, construidos con piedra sillar de alta calidad. La elegante arquitectura del edificio, la multitud de inscripciones que cubren sus muros, y la important colección heráldica eculpida en los mismos constituyen lo blasones de los linajes de los señores del palacete (Villacampa, Maza de Lizana, Espés, Garcés y Ximenez) lo que lo hacen digno de admiración y detenimiento.

Su origen deriva de la situación angustia del Valle del Guarga en el siglo XVI territorio de , debido a la importancia de este camino que comunica el Sobrarbe y Ribagorza con los Valles del Aragón y Gállego,lo que obligó a instalar en él un presidio, es decir, un pequeño acuartelamiento fortificado donde residía la tropa y del que partían patrullas para proteger los caminos.

Los Villacampa llevaron su influencia hasta la iglesia parroquial, donde es posible contemplar varias lápidas funerarias dedicadas a esta familia, donde destaca el “doncel de Villacampa”, conocido popularmente como “El Altar de Lorente”, cuya capilla preside el lecho esculpido de un doncel ilustrado con el escudo Villacampa. El templo tiene fábrica del siglo XVII y está dedicado a San Salvador. Sin embargo, la hornacina que preside su entrada al atrio aguardo desde siempre la imagen de una Virgen del Pilar, patrona que es de Laguarta.

Tiene una nave cubierta con lunetos y capillas en los laterales y ábside rectangular. La puerta de acceso se abre al oeste, bajo atrio, sobre el que se alza la torre del campanario, de tres cuerpos y en cuyos muros puede distinguirse la fecha de 1669.

La leyenda cuenta, que en el siglo XVII, Laguarta estaba ubicada a las afueras actuales, encima del cementerio, ... azotada por las pestes, el pueblo rebló... y los supervivientes levantarían el nuevo pueblo en la ubicación actual... Con las piedras de aquellas casas se construiria la que hoy conocemos como Iglesía de San Salvador.

Nuestro personaje más ilustre fue el Capitán General de los reales ejércitos y Senador Vitalicio del Reino, D. Pedro Villacampa y Maza de Lizana, que nacio en Laguarta el 10 de mayo de 1770, heroe de la Guerra de La Independencia, monárquico y liberal que por sus ideas y firmes convicciones llegó a ser encarcelado por Fernando VII y exiliado en Tunez para recuperar todos su honores políticos y militares con la llegada al trono de Isabel II.