El próximo domingo tenemos
una cita. En S.Urbez, junto a Nocito, nos juntamos. Durante generaciones lo
hicieron nuestros antepasados, acudían como Romeros a la fiesta y día grande.
Día de Fiesta, con la Cruz,
desde Laguarta. Hasta allí viajaba una de las tres llaves del arca. La del
Sarrablo, custodiada por la familia Villacampa, que todavía se conserva.
Cuando la Guerra Civil y el
periodo oscuro siguiente, se perdió la aguja de coser el sudario de S.Urbez,
los documentos, el ajuar y hasta la Cruz. Sólo quedó el carcomido soporte.
Se dejó de hacer el
camino, de ir un día tan señalado como hoy. De unos años a esta parte, estamos
recuperando nuestra seña de identidad. El camino esta abierto y hemos empezado
a recorrerlo, a ayudar a mantenerlo, con mucho cariño. Vamos a S.Urbez, nos
juntamos, saludamos a las gentes desde la Plana de Huesca, a la Sierra de
Guara, hasta la montaña…y somos un poco más felices.
Llevamos varios años,
comiendo en el “Cuarto de Laguarta”, que no se usaba desde hace décadas. Este
domingo lo volveremos a hacer y brindaremos por nuestra tierra, por todos
nosotros.
Como novedad, en esta
ocasión, tenemos Cruz. No es plateada, ni dorada, ni de vivos colores. Es un
Cristo tipo románico de forja, salido del martilleo de un herrero, quizás sin
el arte de la fundición religiosa, pero lleno de la esencia de nosotros mismos
y nuestro entorno.
El domingo, volverá a
procesionar la Cruz, junto a sus hermanas de tantos lugares y volverá a saludar
a S. Urbez. La cabecera del Sarrablo, Laguarta, vuelve a estar presente, con
sus símbolos y sus gentes.
Salud, tierras de buenas gentes.
Texto Pedro Marín, fotografías Carlota Albás.




