Un año más, desde el año 1978, Laguarta recupera su jornada festiva... de esta manera, aquellos jóvenes que, en la década de los ochenta, se reencontraron con su pueblo, recuperaron su escuela, arroparon a sus mayores, disfrutaban  nuevamente de sus raíces... ahora ya "abuelos" nos embarcan a las nuevas generaciones en continuar con la tradición.
 
Deberemos saber todos, y más si se ha leído la literatura del lugar, que el "Patrón chico" de Laguarta, alguna vez lo fue grande. Pero ya antes de la Guerra, sus fiestas se cambiaron a las celebradas en Honor a la Virgen del Pilar. La explicación nos resultará simple. El seis de agosto, en estas tierras montañesas, se estaba en el tajo, plena siega... y a lo sumo, les permitía trabajar hasta el medio día al menos, para llegar a cumplir con el mosén, jugar un partido de pelota, una lifara... y a faenar de nuevo...
 
Ante tales circunstancias, y semejante panorama, algunos quintos "espabilados" decidieron que era mejor, trasladarlas al mes de octubre, así, la única faena pendiente sería la recogida de las patatas, lo que suponía poder agrandar y disfrutar en mayor medida de la fiesta.
 
Hace tres años, las mujeres del pueblo nos propusimos volver a Rondar, como se hacía siempre la víspera de la Fiesta. En nuestro pueblo, rondaban y abandeaban campanas para Santa Águeda... pero nuestra ronda también fue mixta. Este hecho, que a algún erudito extraña, ya quedo recogido por Ricardo Compaire en Pueblos como Villanua o Bolea a primeros de este siglo.
 
A nosotras nos bastaba recoger los testimonios de las abuelas, o que algún mozo, algo entrado en años ya, nos retase a Rondar como se hacía en sus años mozos, ya que él no podía hacerlo. Por eso, este año, con amigas y vecinas, y por supuesto bajo la atenta dirección de Jesús del Molino, nos reuniremos de nuevo y rondaremos, ... Porque la Ronda es Fiesta, la Ronda es Vida, y nuestro pueblo, VIVIÓ, VIVE Y VIVIRÁ siempre.
 
Os dejamos los carteles de fiesta... y os animamos a acompañarnos en los diferentes actos programados, todos ellos con la misma ilusión y alegría, con la que aquellos jóvenes de los ochenta los preparaban... y aquellos críos de entonces, tratamos de llegarles, al menos, un poquico más arriba de la suela del zapatico.
 
 
 
 
El viernes, a la anochecida, todos a la Plaza, y allí, frente a Casa Don Pedro, buena lifara, buena tertulia, guiñote, tresillo y ronda... y cuando ya raye el Alba, veremos si es hora de retirada, y se sigue con lo bueno...
 
¡¡¡Guarguera prevenida, 
Laguarta, su Capital,
tiene fiesta, tiene vida!!!!
 
 
Textos: Pedro Marín, José María Villacampa, Karlota Albás.
Imágenes: Felix A. Polo y J. Antonio Lorás.



14 de Julio de 1990, en "Casa de Don José", llegaba desde el cielo un Angelito, llamado Martica Villacampa García, y esto se celebraba con un jolgorio, “de la hostia p’arriba”.

Marta es moza de Laguarta, sarrablesa, emotiva, amable, suave, cordial, introvertida pero sagaz. Laguarterana, aragonesa, jotera, …

Marta es los “ojitos” de Don José, una “mesacha” amante de lo que está más allá de la superficialidad de los seres y las cosas.

Marta aglutina un pensamiento independiente, pausado, heredera de autoridad pero, a la vez, sueve y leal con su gente, con sus amigos, con su familia, con su pueblo…

 


Esa capacidad deductiva, y esa capacidad de meditación, nos han dejado, en los últimos meses, anonadados y sorprendidos. Si conseguimos que se nos desmelene, al estilo de la Señora García (su madre), no va a ver quien pueda con esta “Agueda”… ya lo dice la copla de Jesús del Molino: “no hay quien pueda, no hay quien pueda, con as mozas de A’Guarguera”

En este 14 de julio de 2014, ¡¡¡Felicidades Mesacha!!!! Levanta la mirada, cabeza alta, y vista frente a Peña Guara, Cancias, los Costeros, los Fenales y los Arregueses, cubrirán siempre la retirada y tu espalda.

Tenemos una ronda de mojitos, una ronda de billares y una ronda de mujeres pendientes, para celebrar, entre otras, ésta tu onomástica.

Serrallapuertas, anotar también la fecha: 14 de Julio, cumpleaños de la Moceta del Villacampa.

 Texto: Karlota Albás

Imágenes: José Mª Villacampa y Pedro Marín.